El rol de los periodistas, la situación social y política de la actualidad, los intereses de los medios de comunicación, tomando como ejemplo principal al Grupo Clarín, los derechos de los comunicadores y la crisis por la que está pasando el periodismo político, fueron algunos de los temas que trataron, esta tarde, Roberto Caballero, Director del diario Tiempo Argentino, y Jorge Bernetti, periodista y docente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.
Pero mas allá de estos ejes, mas allá de la opinión de estos grandes pensadores y analistas de la actualidad, lo que rescato de la charla fue la pasión, la convicción y los valores con los que, estos periodistas, nos transmitieron la importancia de este momento social, de esta transformación, y de esta revalorización de la opinión y la palabra de todos, este cambiazo que está teniendo lugar en nuestra patria desde hace algunos años.
La charla estuvo embebida constantemente de consejos, que, si bien no eran explícitos, se leían entre líneas.
"Estos cambios exceden al Kirchnerismo, que, como ya se sabe, impulsó, fomentó la pluralidad de opiniones, este cambio ya se instaló en la política. La transformación llegó para quedarse, hay cosas que se consiguieron que no van a cambiar." Aseguraba Caballero cuando un compañero preguntó si, en 2015 cuando la Presidenta no pueda postularse más, el cambio político y social iba a quedar en la nada o iba a retroceder diez años. El Kirchnerismo fomentó que se hable y que se cuestione, pero los que hablamos y cuestionamos somos nosotros, el pueblo. El valor de la palabra, de la opinión, el poder contar lo que creemos y lo que pensamos, no tiene precio. Nosotros, los jóvenes, somos parte de ese cambio y somos quienes vamos a continuarlo.
"Es bueno vivir en una sociedad libre" aseveraba Bernetti, quién, seguramente, intentaba mostrarnos que es el momento justo para formarnos como periodistas que busquen, ante todo, expresar la verdad, su punto de vista de las cosas, su análisis, porque está y estará en nuestras manos, como comunicadores, continuar y profundizar la mutación de la conciencia y la participación social.
Desde mi humilde opinión, creo, estoy convencida, de que todos debemos aprovechar las posibilidades que tenemos de expresar lo que pensamos, lo que cuestionamos, lo que nos pincha y molesta, y lo que nos encanta, para fomentar, incluir, gritar, quejarnos, cuestionar más y conformarnos menos, y así, de a poco, pero con paso firme, modificar la forma en la que nos pintan y nos venden la realidad para avanzar a otra mejor, mas inclusiva y popular, que lejos está de ser utópica, sino que es, con cada voz que se une a gritar, cada día más posible.
Daniela